miércoles, 29 de febrero de 2012

ANTECENDENTES JURÍDICO – ADMINISTRATIVO CREACIÓN DE CHIMBO

EL AMIGO DEL HOGAR
GUARANDA, 04-03-2012

ANTECENDENTES JURÍDICO – ADMINISTRATIVO CREACIÓN DE CHIMBO

Chimbo fue fundado por el español Sebastián Moyano (Benalcázar), el 10 de agosto de 1534, con sus seis pueblos principales cabezas de parroquias: Asancoto, Chapacoto, Guanujo, Guaranda, San Lorenzo y San Miguel; limitado al Norte con Latacunga, al Sur con Cuenca, al Este con Riobamba y al Oeste con Guayaquil.

Durante la Colonia, todas las ciudades de los corregimientos estaban bajo el control de Su Majestad, el Rey de España. La Nación Chimbo según el Padre Juan de Velasco, comprendía todo lo que hoy es la provincia de Bolívar y gran parte de las provincias de Chimborazo y Los Ríos.

Después de la derrota de Guillermo Franco Herrera en Mapasingue siendo acusado de traidor, luego de la toma del poder por parte del Dr. Gabriel García Moreno y como muestra de gratitud y lealtad del pueblo chimbeño durante la valerosa intervención en la Batalla de Tumbuco, en su calidad de Jefe Supremo de la República, mediante Decreto expedido el 3 de marzo de 1860, creó el cantón Chimbo en la provincia del Chimborazo, integrado por las parroquias San José, San Miguel, Asancoto, San Antonio, Chapacoto, Bilován y Chillanes.

El 6 de octubre de 1860, el presidente García Moreno expidió otro Decreto Supremo por el cual, el cantón Chimbo, conjuntamente con los de Guaranda, Pueblo Viejo, Vinces, Baba y Babahoyo, así como con las parroquias Quevedo y Zapotal, pasó a constituir la provincia de Los Ríos, pero mediante Ley de División Territorial expedida por la Convención Nacional del Ecuador de 17 de abril de 1884, sancionada por el Ejecutivo el 23 de los mismos mes y año publicado en el Folleto de 1884, el cantón Chimbo, integrado por las parroquias San José, Asancoto, Chapacoto, Telimbela y San Antonio, pasó definitivamente a formar parte de la provincia de Bolívar que fue creada ese mismo 23 de abril de 1884. Desde esas épocas hasta nuestros días el cantón Chimbo se ha mantenido inalterable en su condición jurídico – administrativo, aunque en lo territorial ha sido reducido al máximo por la creación de parroquias anexas al cantón Guaranda, la cantonización de San Miguel de Bolívar, el 10 de enero de 1877 y el cantón Caluma, el 23 de agosto de 1990.

Este cantón cuenta con cuatro parroquias rurales: Asunción, Magdalena, San Sebastián y Telimbela; dos de ellas, Magdalena y Telimbela cuentan con variedad de climas desde el frío andino hasta el subtrópico. Es el cantón con mayor influencia comercial agrícola y turística de la provincia pero el menos atendido por los gobiernos locales, apenas cuenta con un máximo de ocho kilómetros de vías asfaltadas, las demás son caminos vecinales lastrados y atajos de herradura especialmente los que comunican entre la sierra y el subtrópico. La histórica Vía Flores es una vieja aspiración de los chimbeños y de manera especial de los chapacotenses – Magdalena, cuyo aniversario de cambio de nombre se conmemorará el próximo 22 de abril, según la Ley de División Territorial de 26 de marzo de 1897, sancionada por el Ejecutivo el 14 de abril del mismo año y publicado en el Folleto de 1897, Registro Oficial No. 350 de 22 de abril de 1897.

 Dr. Saúl Mayorga Puma, MSc.

jueves, 23 de febrero de 2012

TRISTE HISTORIA DE LOS ESTANCOS


EL AMIGO DEL HOGAR
GUARANDA, 26-02-2012

TRISTE HISTORIA DE LOS ESTANCOS

Se llama estanco al monopolio en la producción o venta de un determinado bien asumido por el Estado u otorgado a particulares a cambio de un ingreso al fisco. En nuestro país, los estancos se remontan a los años 1765 cuando un motín anti – fiscal de Quito (Revolución de los Estancos), reclamó contra la subida de impuestos a los licores que dio lugar a un grave conflicto entre españoles (chapetones) y criollos de la ciudad, que a decir de la historia, la subida del alcohol era para matar a los mestizos y clase pobre que la consumía. Esto desencadenó una serie de revueltas llegando a incendiar los almacenes de estanco y la casa de aduanas. La paz se restableció cuando la Audiencia ordenó el destierro de los hombres españoles solteros, y el Virrey de Bogotá ratificó la supresión del estanco y la aduana; pero a raíz de la República, otra vez se pusieron en vigencia.

Durante la época de la Revolución Juliana (1925) gobierno de Gonzalo Córdova, existían cinco estancos: alcohol, tabaco, sal, fósforos y explosivos, pero a partir del año 1957 el Estado ecuatoriano inició un proceso de desmonopolización de la producción, industrialización y distribución de dichos estancos, hasta entonces a cargo exclusivo del Estado, y que, no obstante que tal proceso terminó, aún subsistían formalmente en la legislación nacional varios cuerpos legales relativos a dichos monopolios. Estas prácticas resistieron hasta la década del 70 y recién el 14 de septiembre del 2010, según Registro Oficial No. 278 se expidió la Ley Derogatoria No. 2 para la Depuración de la Normativa Legal, donde se derogaron todas las leyes, decretos legislativos, decretos supremos y decretos leyes de emergencia y más cuerpos legales, desde el 25 de septiembre de 1830 hasta el último Decreto Supremo No. 1361, promulgado en el Registro Oficial No. 295 de 21 de julio de 1964, que disponía que los gerentes provinciales de estancos actúen como jueces de instrucción del sumario por infracciones que eran de su competencia.

El estanco referido a la producción de alcohol y panela en nuestra provincia tuvo un desenlace muy triste debido a la gran viveza criolla de aquella época, enquistada en la capital de la provincia, que provocó el abandono de las fincas por parte de los agricultores. Recuerdo con lujo de detalle, que los guardas eran parte del proceso de producción de alcohol y panela, pero como sujetos controladores, comían y dormían en las “melerías” y muchos se alzaban con onerosos beneficios a su favor, más allá de las peripecias sufridas por los propietarios cañicultores que tenían que acudir a Guaranda con una buena gallina bajo el brazo para conseguir la patente y el permiso de venta; pero si por desgracia no contaba con dicho permiso o se le olvidó en su vivienda, toda la producción era confiscada con caballos y todo a su haber, teniendo que regresar el pobre agricultor a casa sin el pan para sus hijos y sin ningún derecho a reclamar.

¿De qué Sumak Kawsay se podía hablar en esa época?, si para generar trabajo había que pedir permiso a la autoridad y muchas veces un 30% de la producción era para los administradores del estanco y el 70% se prorrateaba entre mano de obra, gestiones administrativas y “chinchulines” para los tramitadores. Felizmente este calvario concluyó, pero el abandono de las fincas y el perjuicio ocasionado a cientos de familias es irreversible.


Dr. Saúl Mayorga Puma, MSc.

jueves, 16 de febrero de 2012

EL CARNAVAL ANCESTRAL DE LA PROVINCIA DE BOLÍVAR

EL AMIGO DEL HOGAR
GUARANDA, 19-02-2012

EL CARNAVAL ANCESTRAL DE LA PROVINCIA DE BOLÍVAR

La mejor manera de reencontrarnos con algunos indicios sobre el verdadero origen del carnaval de nuestras raíces ancestrales aún antes de la invasión española hacia las tierras del Imperio Chimbo que estaban regentadas por valerosas tribus de los chimbus, guarangas, guanujos, asancotos, chapacotos, etc., constituye la observación sobre la práctica de tradiciones que aún subsisten. Las parcialidades de estos poblados durante la segunda luna llena del año o luna azul (enero y marzo), festejaban a sus príncipes con rituales bailables, cantos vocalizados con instrumentos como la flauta, el pingullo, el rondador, la tambora y variedad de comidas, por un espacio de tres días.

Como para refrescar el conocimiento de nuestras parcialidades o culturas ancestrales, bien vale la pena recordar a nuestros amables lectores su identidad territorial en la provincia de Bolívar. En Guaranda: los cachisahuas,  casaiches, cashiapambas, facundos, gradas, guanujos, guarangas, pircapambas, rayos, simiatugs, tomabelas, vinchoas, yacotos, etc. En Chimbo: los achachis, asancotos, chapacotos, gualasayes, pacatones, tanizahuas, etc. En San Miguel: Los chimas, guamalanes, lisos, quizacotos, rumipambas, sandalanes, sicotos, tumbucos, yaguis, etc. En Chillanes: Tribu del mismo nombre, bajo el mando de su cacique Chillán, los alagatos, bilovanes, changuiles, y pangores, etc. En Caluma: Los calumus primeras familias sedentarias de la región. Las Naves, habitados por vecinos costeños de las provincias de Los Ríos y Guayas como los wankavilcas. Echeandía, bajo la influencia de las culturas reconocidas como Chorrera, Milagro – Quevedo, Colorado – Cayapas, Guangala, etc.

Con la llegada de los españoles, esta celebración fue bautizada como el carnaval proveniente del latín “carnem levare”, que significa “quitar la carne” o inicio del período penitencial de la Cuaresma o “carnestolendas”, cuya festividad la obtuvieron de la antigua Roma, que fue complementado a los rituales indígenas con instrumentos musicales de cuerda, vestimentas multicolores, cantos en coro, bailes de pasos, el juego con agua, harina de maíz, bebidas y comida; que más allá de eso se ha convertido en un proceso de audaz aculturación como danzas satíricas muchas veces obscenas, carros alegóricos, etc. que han consolidado lo externo pero han castrado lo auténticamente nuestro.

Los festejos del verdadero carnaval de nuestros ancestros hasta décadas del 50 y 60 eran de total regocijo; una fiesta apoyada de cantos originales y acompañado de instrumentos musicales propios del lugar; un carnaval que concentraba a grandes grupos de hombres y mujeres de toda edad para cantar, bailar y compartir gratos momentos e incluso  a través de sus coplas llegar a reconciliaciones y limado de asperezas. El día martes de carnaval se preparaba grandes banquetes a donde podían concurrir propios y extraños, dejando un gran recuerdo en anfitriones e invitados.

Cierto es que el carnaval de la provincia, a partir de la década del 60 se ha convertido en un gran atractivo para el turismo de los siete cantones y 19 parroquias rurales, inclusive de comunidades y recintos; sin embargo la penetración de modismos y transculturación de costumbres, además de la falta de valores agregados para recuperar ingentes gastos ha hecho de Bolívar, una provincia hospitalaria, pero de muchos egresos sin retorno.

Dr. Saúl Mayorga Puma, MSc.

jueves, 9 de febrero de 2012

NUEVOS APORTES A LA ECONOMÍA ECUATORIANA


EL AMIGO DEL HOGAR
GUARANDA, 12-02-2012

NUEVOS APORTES A LA ECONOMÍA ECUATORIANA

Así se titula el contenido de un texto editado por la Fundación Hanns Seidel Ecuador, difundido como premio a las mejores disertaciones de grado de la Facultad de Economía de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador PUCE, entre los que se destaca al economista Gustavo Estuardo Camacho Dávila, distinguido bolivarense, con su ejercicio de investigación “Impuestos Indirectos”, relativo a consumos especiales de cigarrillos, que tiene como fundamento, el aumento de los ingresos tributarios del Estado; y, la utilización como política de salud pública que impida la proliferación de su consumo.

Este significativo estudio nos reseña los impuestos en bienes suntuarios como cigarrillos, bebidas alcohólicas, automóviles, etc. a partir de una política tributaria tendiente a incrementar la inversión en obra pública y, para el caso del tabaco, reducir su dispendio, proteger la salud de sus consumidores y dedicar esos impuestos al tratamiento de enfermedades provenientes por su consumo.

Planteada la hipótesis de esta temática: “La recaudación del ICE de los cigarrillos ha sido orientada a financiar programas de desarrollo social ajenos a la problemática ocasionada por el consumo del tabaco, como el Programa Nacional de Medicina Infantil Gratuita, Maternidad Gratuita, elevación de sueldos y salarios, aumento de pensiones jubilares, entre otros” Una vez comprobada la hipótesis se determina que no existe relación alguna entre el gasto en salud vinculada al consumo de tabaco y la recaudación del ICE de los cigarrillos; es decir, se impulsa la elevación de impuestos como justificativo de un propósito específico pero en la práctica se destina a otro muy distinto.

Durante la lectura de esta valiosa investigación que recoge un caudal de antecedentes históricos sobre el origen del tabaco; las empresas vinculadas a su procesamiento y comercialización; los organismos de salud dedicados al tratamiento de enfermedades cancerosas como el mismo Ministerio de Salud Pública, la Sociedad de Lucha Contra el Cáncer SOLCA y la Fundación Ecuatoriana Respiratoria, etc. he podido acceder a algunas referencias bibliográficas y legislación jurídica, debiendo destacar por ejemplo la época de los estancos que se cobraban impuestos para producir alcohol etílico y panela, un tema candente que no puede ser absorbido por el pasado y que de manera imperativa deberá ser abordado en las próximas ediciones.

Como columnista del decano de la prensa provincial El Amigo del Hogar, tengo el deber de destacar y felicitar el esfuerzo, dedicación y constancia del autor de este excelente trabajo académico, de igual manera a la Facultad de Economía de la PUCE, por su apoyo a la investigación como parte de la función esencial del Sistema de Educación Superior, normada y garantizada por la Constitución de la República y la Ley Orgánica de Educación Superior. Mi reconocimiento especial a Gustavo por este invalorable aporte a la cultura económica del país y de manera especial para nuestra provincia que no ha dejado de estar siempre presente en los anales de la cultura y el desarrollo del conocimiento.


Dr. Saúl Mayorga Puma, MSc.

miércoles, 1 de febrero de 2012

REFLEXIONES E INQUIETUDES CIUDADANAS

EL AMIGO DEL HOGAR
GUARANDA, 05-02-2012

REFLEXIONES E INQUIETUDES CIUDADANAS

El recinto Achachi de la parroquia Magdalena – Chapacoto, fue el anfitrión de la II gran asamblea anual, 21-01-2012, autoconvocada por un grupo de chapacotenses radicados en distintos lugares de la República y el exterior; empeñados en la reivindicación de las culturas ancestrales de la provincia, de manera especial, la chapacotense; la rectificación y asfaltado de la Vía Flores; la creación de la galería de los valores intangibles y la casa de la cultura parroquial; la constitución de la veeduría ciudadana y demás aspectos relacionados con el desarrollo de los pueblos de la provincia.

Lo bueno de esta cita fue la activa participación de connotados líderes de la parroquia; la demostración del verdadero sentimiento de identidad cultural y pertenencia territorial; y, la gran capacidad de análisis y razonamiento intelectual para discernir la crisis de valores y la falta de empoderamiento de sus actores en los múltiples problemas y solución a los mismos. Lo malo de esta asamblea fue la ausencia total de la juventud parroquial y cantonal; no hubo un solo profesor de escuela, colegio o universidad; y, en lo que concierne a dignatarios y autoridades sólo estuvieron presentes un concejal por la parroquia Magdalena y un miembro de la Junta Parroquial. El señor Alcalde Rodrigo Peñaherrera y el Ing. Fafo Gavilanes de Obras Públicas brillaron por su ausencia a pesar de sus compromisos públicos de estar presentes en dicha asamblea. Peor si nos referimos a los docentes, estudiantes y consejo estudiantil del colegio La Magdalena que viven un mundo aislado con la comunidad local.

Muchos comentarios se han generado respecto a la indiferencia de la juventud (no todos por cierto) que no alcanzan a sintonizar entre el verdadero sentido de posesión geográfica y la presencia de colosales necesidades aún en manos de los adultos mayores que tampoco consiguen articular sus aspiraciones, en medio de la constante demagogia y engaño de los politiqueros y falsos salvadores de los pueblos.

Mientras jóvenes de otras partes del mundo reclaman espacios, en nuestro medio existe una amplia red de áreas que nos garantiza la Constitución de Montecristi, incluso la figura de la Silla Vacía que siempre permanece vacía. ¿Acaso el desgano y el poco interés de los jóvenes por involucrarse a los problemas nacionales depende de la educación?, depende en su mayor parte y también de la formación de los propios hogares. ¿Acaso existe alguna ley que prohíba a los estudiantes ser partícipes y actores directos de las asambleas locales para la discusión y resolución de problemas? Depende mucho del derecho constitucional a su desarrollo integral, crecimiento, maduración y despliegue de su intelecto y de sus capacidades, potencialidades y aspiraciones, en un entorno familiar, escolar, social y comunitario de afectividad y seguridad.

Si nuestros estudiantes no están vinculados con el quehacer histórico de sus territorios y si maestros y docentes tampoco lo están, entonces debe ser un gran reto para la Dirección de Educación de Bolívar, la Universidad Estatal, la Casa de la Cultura Núcleo de Bolívar y demás organismos responsables de estos ejes, empezar a debatir la falta de vinculación entre el gran sector de la educación y la sociedad en su conjunto, única manera de llegar a un diagnóstico real y la determinación de un plan de mejora.

Dr. Saúl Mayorga Puma, MSc.

miércoles, 25 de enero de 2012

CAMBIOS CULTURALES, TRANSCULTURACIÓN Y RESISTENCIA

EL AMIGO DEL HOGAR
GUARANDA, 29-01-2012

CAMBIOS CULTURALES, TRANSCULTURACIÓN Y RESISTENCIA

Si consideramos el término “cultura” como la cultivación del alma o la mente “cultura animi”, según Cicerón; y, el conjunto de conocimientos y saberes acumulados por la humanidad a lo largo de su historia, según Jean Jacques Rousseau, no cabe duda que los seres humanos desde sus inicios fueron adquiriendo su rol de identidad única y auténtica. En la lengua francesa del siglo XVIII aparece la palabra civilización como sinónimo de cultura (refinación de costumbres), que incluía a todos los pueblos, incluso a los más atrasados de la evolución social.

La cultura como máxima expresión de la identidad, más allá de las artes, la ciencia y la tecnología, constituye el modo de vida imperante en una sociedad, porque a través de ella, es posible manifestar el sentimiento de pertenencia territorial articulada por historia y estilos hereditarios propios de cada pueblo; la aculturación en cambio se refiere a la persona o grupo de personas que adquieren una nueva cultura; y, la transculturación entendida como la adaptación de ciertos rasgos de una cultura ajena como propios.

La resistencia a la aculturación y transculturación como manifestación de hechos humanos se mantiene visible y por ello estamos recurriendo a la reivindicación cultural manifestada a través de la identidad patrimonial que no solamente incumbe la riqueza ancestral de las grandes metrópolis o capitales de provincias, sino a todos los bienes, valores y símbolos culturales tangibles e intangibles de un pueblo, recinto o comunidad, expresados a través de las prácticas afines, ritos o estilos de vida, bienes muebles e inmuebles de carácter histórico, artístico, arquitectónico, ambiental, ecológico, arqueológico, antropológico, lingüístico, científico, tecnológico, documental, testimonial, bibliográfico, museográfico, manifestaciones y representaciones de la cultura popular, etc.

Nuestra provincia de Bolívar está situada sobre una extraordinaria riqueza histórica, potencialmente capitalizada en recursos agropecuarios y con una majestuosidad paisajística impresionante; pero etiquetada como “provincia pobre” por los cacicazgos politiqueros vinculados a los “sabios” del neoliberalismo y los illuminatis del neocolonialismo, que han obstruido por décadas y siglos la prosperidad de los pueblos y el aleccionamiento continuo de la educación sin valores y sin sentido de pertenencia geográfica desde escuelas, colegios y la propia Universidad Estatal, en deuda aún con la colectividad bolivarense.

Por todas estas circunstancias y en virtud del vigente Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización – COOTAD, en armonía con la Ley Suprema, referida a la promoción cultural, creemos que es urgente e imperativo que desde los GADs parroquiales y cantonales, se fomente la creación de la estancia cultural, donde se exhiban los objetos históricos tangibles y la galería de valores intangibles como demostración de aprecio, gratitud y ejemplo para las futuras generaciones; y, que desde estos mismos organismos se impulse la declaratoria de patrimonios culturales las edificaciones arquitectónicas, las rutas ancestrales y los puntos inframundo (piedras y montañas) expuestas al permanente abandono y la rápida extinción de sus existencias físicas.


Dr. Saúl Mayorga Puma, MSc.

jueves, 19 de enero de 2012

ACHACHI: CULTURA ANCESTRAL EN PROCESO DE REIVINDICACIÓN

EL AMIGO DEL HOGAR
GUARANDA, 22-01-2012

ACHACHI: CULTURA ANCESTRAL EN PROCESO DE REIVINDICACIÓN

Achachi, recinto ubicado a 3 kilómetros de la urbe parroquial Magdalena, por donde atraviesa la histórica Vía Flores rumbo a la costa ecuatoriana; cuenta con servicios básicos; y, como parte de un amplio proceso de participación ciudadana iniciado en Cochabamba hace más de 33 años, dispone de agroindustria, producción de harinas, explotación pecuaria y reducción de la resistencia al cambio. Su nombre proviene de la representación de los viejos, veterano o anciano, que en la danza alude al español prepotente, abusivo, inquisidor; aquel que lleva la manada de esclavos, imitando su aire de mando y empuñando un lazo o chicote sobre varios esclavos sumisos.

El origen más certero de este nombre, se presume a la presencia del mariscal más poderoso y respetado del ejército Inca: el general Huamán Achachi, hermano de Túpac Yupanqui, tío de Huayna Capac, hijo menor del colosal Pachacútek y tío abuelo de Atahualpa, quien acompañado de su ejército emprendió viaje desde el Cusco con destino a las tierras de los Shyris – Caras, Quitus, Huancavilcas, Chimbus, etc. mismos que al cruzar la nación Chimbo, se encontraron con guarniciones muy poderosas comandadas por los Chimbus, Asancotos, Chapacotos, Guarangas, Guanujos y sus parcialidades de los Tumbucos, Lisos, Yaguis, Rumipambas, Quizacotos, Chimas, Sicotos, Guamalanes, Sandalanes, Changuiles, Chillanes y Pangores, etc. quienes (Incas) en gran resistencia tuvieron que ceder e incluso traer mujeres bellas del Cusco para entretenerlos a los príncipes aborígenes. Los Asancotos y Chapacotos no permitieron ninguna clase de concesiones, peor conquistas o fundaciones, pero en retorno hacia las tierras subtropicales entre Chapacoto, Telimbela y Caluma se encontraron con una parcialidad que les brindó hospitalidad por lo que los Incas decidieron nombrar como emperador al más viejo de la tribu con el Escudo de Achachi I, por allá por los años 1460, quedando definitivamente como denominación del recinto su nombre actual.
 
Esta cultura, igual que la Chapacotense se encuentra en pleno proceso de reivindicación, tanto en sus objetos históricos tangibles como de sus valores intangibles. En esta parcialidad ancestral hubo también el cruce interracial con españoles, prueba de ello son los apellidos: Águila, Alarcón, Bermeo, Borja, Camacho, Carrera, Castillo, Coronel, García, Garófalo, Estrada, Guevara, Llanos, Mendoza, Montero, Moya, Narváez, Núñez, Puma, Rojas, Salazar, Sánchez, Segura, Vargas, Vega, Velasco, Vergara, Villacís, etc.

Se espera que con la venia de la asamblea ciudadana a realizarse el día sábado 21 de enero del 2012 en Achachi, se apruebe la resolución a través de la cual se crea la galería de los valores intangibles que serán exhibidos en el salón principal de la parroquia, escuelas, centros de educación, cultura y deportes; y, en casas comunales de los poblados anexos de la parroquia Magdalena, donde se exteriorizarán las fotografías de hombres y mujeres que han contribuido con la prosperidad de nuestros pueblos.


Dr. Saúl Mayorga Puma, MSc.